En un avance futuro que podría transformar la vida de los jóvenes pacientes con cáncer, la Dra. Nitzan Gonen, de la Universidad de Bar-Ilan, ha obtenido una prestigiosa subvención de 150.000 euros del Consejo Europeo de Investigación para avanzar en su innovadora investigación sobre la preservación de la fertilidad. Su trabajo aborda un desafío desgarrador que enfrentan las familias de niños diagnosticados con cáncer: mientras que los hombres adultos pueden congelar esperma antes de la quimioterapia, los niños que no han alcanzado la pubertad actualmente no tienen opciones para preservar su fertilidad antes de los tratamientos de quimioterapia que probablemente los dejarán infértiles.
La Dra. Gonen y su equipo ya han logrado un hito importante al crear organoides testiculares, versiones diminutas cultivadas en laboratorio de tejido testicular, a partir de células de ratón, que pueden sobrevivir hasta nueve semanas mientras mantienen las estructuras celulares normales. Estos órganos en miniatura muestran signos prometedores de iniciar la producción de espermatozoides, lo que ofrece un atisbo de esperanza para las familias que se enfrentan a decisiones difíciles sobre el tratamiento.
«En la actualidad, se aconseja a muchas familias que conserven las muestras de tejido testicular de sus hijos antes de la quimioterapia, esencialmente confiando en los futuros avances tecnológicos», explica el Dr. Gonen. «Nuestra investigación tiene como objetivo convertir esa esperanza en realidad».
Lo que está en juego es particularmente importante dado el aumento de las tasas de supervivencia de los cánceres pediátricos. A medida que más niños superan sus diagnósticos y llegan a la edad adulta, las implicaciones a largo plazo para la calidad de vida, incluida la fertilidad, se vuelven cada vez más importantes. La nueva subvención permitirá al equipo del Dr. Gonen dar el siguiente paso crucial: intentar crear organoides similares utilizando tejido humano de biopsias de testículos prepuberales.
Esta investigación representa más que un avance científico: se trata de preservar los sueños de paternidad futura para innumerables jóvenes sobrevivientes de cáncer. Al cerrar la brecha entre la innovación de laboratorio y la aplicación clínica, se espera que el trabajo del Dr. Gonen pueda ofrecer a las familias que enfrentan el cáncer infantil algo invaluable: el regalo de elegir sobre su futuro reproductivo.
El proyecto, acertadamente llamado «Restaurar la fertilidad», ejemplifica cómo la biotecnología de vanguardia puede abordar preocupaciones profundamente humanas. A medida que la investigación avanza, lleva las esperanzas de las familias de todo el mundo que sueñan con ver a sus hijos no solo sobrevivir al cáncer, sino prosperar en todos los aspectos de su vida adulta, incluida la posibilidad de formar sus propias familias.